sábado, 23 de febrero de 2013

Relación entre la Azúcar y Obesidad


Existen varios mitos asociados con las causas de la obesidad, uno de ellos es que el azúcar, por sí solo, es el culpable de esta epidemia. Sin embargo, según un estudio científico publicado en marzo de 2012 en la revista Nutrition, el consumo energético total es el principal contribuyente del aumento de peso. El estudio tomó la información de dos Encuestas de Nutrición y Salud Nacional de Estados Unidos, realizadas entre 1971 y 1994.
El estudio encontró que, en un segmento de la población, aunque hubo disminución del consumo de azúcar, los índices de obesidad siguieron creciendo, lo que demuestra que no existe una relación causal entre azúcar y obesidad.
                                                                                                            Relación entre azúcar y obesidad
De acuerdo con la doctora venezolana Marianella Herrera, especialista en nutrición y presidenta de la Sociedad Científica Venezolana de Obesología, “el estudio es interesante porque se evidencia que el azúcar no es el principal contribuyente al incremento del índice de masa corporal”. 
El aumento del índice de masa corporal (IMC) es provocado por un desbalance calórico, es decir, cuando el consumo energético total que se compone por todas las calorías que se ingieren a partir de los alimentos, no sólo el azúcar, es mayor al que se gasta diariamente mediante las funciones básicas vitales y la actividad física.
Estas calorías no sólo van a provenir del azúcar o de otros carbohidratos, sino también del exceso en el consumo de proteínas y grasas.
Tanto la ganancia como la pérdida de peso son resultado de un desequilibrio:

  • Mayor energía ingerida que gastada = ganancia de peso
  • Menor energía ingerida que gastada = pérdida de peso

Los especialistas concluyen que las claves para lograr el equilibrio calórico y evitar un aumento del IMC, son:
1. Una alimentación balanceada:
 Que debe incluir las cantidades adecuadas de cereales, leguminosas, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, aceites y grasas, así como una adecuada hidratación.
2. La práctica constante de actividad física: 
En individuos sanos se recomienda realizar, como mínimo, 30 minutos de ejercicio físico moderado, cinco veces a la semana, o 45 minutos de ejercicio físico intenso, tres veces a la semana. El ejercicio físico comprende actividades como caminar, trotar, bailar o andar en bicicleta.


                                                           

Siempre se ha relacionado la obesidad con las bebidas caló-ricas edulcoradas, hoy  queremos presentaros la otra cara de la moneda, los resultados de diferentes estudios que aseguran que tal relación es inexistente. ¿Cuál es vuestra opinión?

Los resultados que hoy mostramos pertenecen a "La paradoja australiana", un estudio de la Universidad de Sidney que muestra que dejar de consumir bebidas azucaradas no guardan relación con la pérdida de peso.

Los autores del estudio comprobaron como en una época de gran preocupación por la salud entre 1988 al 2003, el consumo de azúcar en Australia disminuyó en un 23% y a su vez, las bebidas con edulcorantes calóricos descendieron en un 16%. Todas estas medidas y esfuerzos que se llevaron a cabo tuvieron como resultado que la obesidad entre la población se triplicara, de ahí el nombre del estudio.

Podríamos pensar que simplemente se debe a esa época o que sólo ocurre en Australia, pero la verdad es que estudios realizados en Reino Unido y Estados Unidos han obtenido resultados similares.
Si nos centramos en estudios anteriores tenemos que mencionar Obesity reviews, un estudio realizado con el fin de medir la influencia del consumo de refrescos en el peso corporal y la verdad es que no se pudo demostrar que el dejar de tomarlos implique una pérdida de peso.


Como ya os podéis imaginar, los investigadores avisaron de que muchas de las medidas gubernamentales tomadas para la prevención y contra la obesidad son ineficaces ya que están dirigidas a disminuir el consumo de refrescos y tal como muestran los estudios anteriores, no hay relación.

Después de ver estos resultados quedaría preguntarnos por la causa de la obesidad si el azúcar no ocuparía un papel principal. La realidad es que la respuesta sólo la puede dar la ciencia.

Por el Dr. Mercola

De todos los alimentos capaces de causar un daño en su cuerpo, el azúcar es uno de los más dañinos de todos.

El azúcar y el tipo de azúcar conocido como fructosa, particularmente, es un agente pro-inflamatorio extremadamente potente que crea productos avanzados de glaciación (A Ges) y acelera el proceso de envejecimiento.

También promueve el tipo de crecimiento de células grasas alrededor de órganos vitales, que aparte de ser muy peligroso es el sello distintivo de la diabetes y de las enfermedades cardíacas.

El azúcar también aumenta los niveles de insulina y leptina, y disminuye la sensibilidad de los receptores de estas hormonas tan importantes y este es otro de los factores del envejecimiento prematuro y de enfermedades degenerativas crónicas relacionadas con la edad como las enfermedades cardíacas, también es una de las causas principales de las elevadas tasas de sobrepeso y obesidad de los países desarrollados.

Que el azúcar sea malo para su salud es probablemente algo que ya sabía, pero lo que podría sorprenderle es la cantidad de azúcar que se esconde en los alimentos que casi siempre se hacen pasar como “saludables”.
Muchos de los alimentos que “supuestamente son buenos” tienen más azúcar que un Twinkie.


                                                           

¿Usted Come Estos Alimentos “Saludables” Cargados con Azúcar?

Recientemente, el Huffington Post dio a conocer algunos alimentos que tienen tanta azúcar, que podrían equivaler a comer una barra de chocolate.

Todos estos alimentos también tienen más azúcar que un Twinkie…


  • Yogurt: Los yogurts más comerciales están cargados de azúcar- más de 30 gramos por cada 6 onzas. Esto, junto con el hecho de que el yogurt comercial es pasteurizado (y algunos también contienen colorantes y saborizantes artificiales) es la razón por la que debe evitar entrar a la sección de yogurts en el supermercado. También tenga cuidado con las marcas de yogurt de “dieta o light” que contienen menos azúcar debido a su contenido de endulzantes artificiales tóxicos.

    Por otra parte, el yogurt que está hecho de leche orgánica cruda y que está lo menos endulzado posible o bien endulzado mínimamente con un poco de stevia es realmente un alimento saludable. Esto es algo que puede hacer desde su casa utilizando los ingredientes crudos más saludables, como la leche cruda proveniente de animales alimentados con pastura para empezar.
  • Salsa de tomate: Una taza de salsa de tomate puede tener más de 20 gramos de azúcar, y considerando que la mayoría de las personas acompañan sus pastas, otra fuente de carbohidratos, con salsa de tomate, esto podría provocar una sobrecarga de azúcar. Tenga mucho cuidado, en especial, con esas marcas que contienen endulzantes. La salsa de tomate es una opción mejor que una barra de chocolate, pero lo ideal, es hacer su propia salsa de tomate desde su casa y servirla sobre espagueti hecho de calabaza en lugar de utilizar fideos.
  • Barras de granola: Por lo general el azúcar es uno de los ingredientes principales de las barras de granola y de hecho muchas de estas barras no son muy diferentes a las barras de chocolate, nutricionalmente hablando. Simplemente, la granola es otra forma “oculta de azúcar” que las personas comen en exceso. Recuerde, el azúcar y los carbohidratos (incluyendo los granos como la granola, que se convierten en azúcar) conducen a un exceso de grasa corporal, obesidad y problemas de salud relacionados. No existe cantidad de ejercicio que pueda compensar este daño porque si usted come mucho azúcar, podría estar “reprogramando” su cuerpo para volverse gordo.
  • Aderezo para ensalada sin grasa: Lo que sucede cuando los fabricantes le quitan la grasa de los alimentos es que la remplazan con azúcar. Los aderezos French o Thousand Island sin grasa pueden contener más de 40 gramos de azúcar, como resultado de convertir una ensalada saludable en algo más parecido a un postre. No se deje engañar por la etiqueta que dice “sin grasa”- son los carbohidratos los culpables del aumento de peso y las enfermedades crónicas.
  • Muffins: La alta cantidad de carbohidratos en la mayoría de los muffins interferirá profundamente con sus niveles de insulina y leptina y eso es cierto incluso si se trata de un muffin “saludable”, como el muffin de salvado. Por supuesto, con el fin de darle un mejor sabor al muffin de salvado, es probable que contenga un poco de azúcar, además de los granos que contiene. Muchos muffins también son tamaño jumbo y probablemente este tipo de muffins contenga unos 30 gramos de azúcar o más.
  • Fruta enlatada: La fruta por si misma puede representar un problema si se come en exceso, ya que es una fuente natural de fructosa. Pero muchas frutas enlatadas también contienen jarabe de azúcar cargado con jarabe de maíz de alta fructosa. Tan sólo una taza de duraznos o peras enlatadas puede contener más de 30 gramos de azúcar. Sería mucho mejor que en lugar de eso únicamente comiera una pieza de fruta fresca, pero con moderación. 

    Recomiendo restringir su consumo de fructosa a no más de 25 gramos al día, con un máximo de 15 gramos provenientes de las frutas. Si usted tiene sobrepeso, cáncer, alguna enfermedad cardíaca o diabetes (o tiene alto riesgo de padecerlas), entonces probablemente lo mejor será reducir la cantidad a uno 10-15 gramos al día- incluyendo los gramos provenientes de la fruta.

Por Qué Una Alimentación Rica en Azúcar lo Hará Engordar

                                                                                                        

Si usted está buscando perder peso y optimizar su salud, entonces debería eliminar de su alimentación o bien disminuir el consumo a porcentajes muy bajos de todo tipo de alimento que contenga azúcar, así como granos como el pan y la pasta. La mayoría de las personas que siguen las recomendaciones de una dieta “alta en carbohidratos y baja en grasas” tienen muchos problemas con su peso y su salud, preguntándose qué estarán haciendo mal.

El problema es que comer carbohidratos en exceso puede impedir que las grasas sean utilizadas como energía y esto puede provocar un aumento en la producción y almacenamiento de grasa. Su cuerpo tiene una capacidad limitada de almacenar exceso de carbohidratos. Esta es una de las razones por la que los niveles elevados de azúcar son el resultado del sobreconsumo de la misma. Si usted no es capaz de utilizar el azúcar inmediatamente como resultado de la intensa actividad física, entonces una de las maneras en las que su cuerpo evita que el azúcar en la sangre se eleve peligrosamente es convirtiendo esos carbohidratos en exceso de grasa corporal, sobre todo en el abdomen.La manera en la que trabaja es que cualquier carbohidrato que no es quemado por su cuerpo de manera inmediata es almacenado en forma de glucógeno (una larga cadena de moléculas de glucosa unidas entre sí). Su cuerpo tiene dos sitios de almacenamiento para el glucógeno; su hígado y sus músculos. Una vez que los niveles de glucógeno están llenos en estos dos sitios, el exceso de carbohidratos se convierte en grasa y es almacenado, es decir, el tejido adiposo.Así que, a pesar de que los carbohidratos sean “sin grasa” esto no es más que un engaño, ya que el exceso de carbohidratos termina convirtiéndose en exceso de grasa. Cuando usted vea el nombre de granos refinados en la etiqueta de un alimento, inmediatamente piense en “azúcar oculta” y cuando vea el nombre de azúcar, piensa en ello como “grasa oculta”.
Pero eso no es lo peor de todo.

Cualquier comida o bocadillo alto en carbohidratos “complejos”, por ejemplo, el almidón que en realidad es un complejo de moléculas de glucosa, también generará un rápido aumento de glucosa en la sangre. Para ajustarse a este rápido aumento, su páncreas segrega insulina, que disminuye sus niveles de glucosa en la sangre.

El problema es que la insulina es una hormona de almacenamiento, que evoluciona para dejar a un lado el exceso de calorías de carbohidratos en forma de grasa, en caso de que haya hambre a futuro. Así que la insulina que es estimulada por el exceso de carbohidratos promueve agresivamente la acumulación de grasa corporal. Esto era realmente útil en la antigüedad cuando las calorías eran muy escasas, pero en la actualidad este proceso esta a punto de convertirse en un desastre.

En otras palabras, cuando come mucho azúcar, pan, pasta y otros productos hechos de granos, esencialmente está mandando un mensaje hormonal, por medio de la insulina, a su cuerpo que dice: “almacena más grasa”. De hecho, esta es una respuesta realmente benéfica en ciertos casos, como cuando las calorías se encuentran escasas. Esto proporciona una ventaja de supervivencia- sin embargo, en el caso de la mayoría de las personas que están leyendo esto, tener pocas calorías no es un problema, por lo que este mecanismo de protección en realidad daña su salud.

Si le está costando trabajo entender todo esto, la siguiente infografía creada por Column Five for Massive Health, basada en Por Qué Engordamos escrita por Gray Taubes, explica exactamente por qué comer grasas no lo hace engordar, pero comer carbohidratos como el azúcar puede acabar con su vida…

                                                         


Es Posible Eliminar el Azúcar de su Alimentación y Aun Así Sentirse Satisfecho?

De acuerdo con la USDA el estadounidense promedio consume 12 cucharadas de azúcar al día, que equivale a cerca de DOS TONELADAS de azúcar en toda la vida. Por qué comemos tanta azúcar no es tan difícil de entender- sabe bien y nos da placer desencadenando un proceso en su cerebro por medio de señales de dopamina y opioides.

Qué nos está haciendo a niveles tanto físicos como emocionales es otra historia completamente diferente y la mayoría de las personas pueden lograr grandes mejoras de salud con el hecho de reducir o eliminar el consumo de azúcar de su alimentación. Muchas personas no se dan cuenta de esto, pero tener hambre con frecuencia podría ser una indicaciónde que no se está comiendo correctamente. Su cuerpo necesita combustible y si no le da las cantidades adecuadas de grasa y proteína y lo sobrecarga de azúcar, no llenará las reservas de energía adecuadamente. Esto crea un circulo vicioso de antojos por el azúcar que resolverá el problema a corto plazo pero hará que su vida sea más corta a largo plazo.

Sólo recuerde que su cuerpo es sumamente inteligente y lo único que busca es mantenerlo vivo y sano. Los antojos son una solución a corto plazo para mantenerlo funcionando. Pero usted necesita ejercer algunas habilidades cognitivas para entender cómo cambiar el mecanismo de quema de carbohidratos por el de quema de grasa. La grasa sacia el hambre mucho más que los carbohidratos, así que si reduce el consumo de azúcar y se siente hambriento, pensado que “no puede prescindir de los carbohidratos”, recuerde que esto es una señal de que no los ha remplazado con las cantidades adecuadas de grasa. Así que inténtelo y añada más grasas saludables de las lista de abajo a su alimentación:

Olivos y aceite de olivaCoco y aceite de cocoMantequilla proveniente de animales alimentados con pastura
Nueces crudas como almendrasYemas de huevo orgánicasAguacate
Carnes provenientes de animales alimentados con pasturaAceite de palmaAceite de frutos secos sin calentar


De acuerdo con los expertos, los carbohidratos deberían representar del 20 al 30 por ciento de su alimentación, mientras que del 50 al 70 por ciento debería estar representado por grasas saludables. Aunque muchas podrían parecer saludables en raciones grandes, lo mejor es revisar las consecuencias a largo plazo de mantenerse lejos de estas cantidades cuando decida seguirlas o no.

Con el fin de lograrlo y minimizar su consumo de azúcar, necesita evitar la mayoría de los alimentos procesados, inclusive los alimentos salados como el aderezo para ensaladas, sopas y panes que por lo general contienen mucha azúcar. Para una salud óptima, coma alimentos enteros principalmente y limite su consumo de fructosa a menos de 25 gramos al día. Pero si desea continuar utilizando endulzantes ocasionalmente, la hierba stevia es un buen sustituto del azúcar. (Evite TODO tipo de endulzante artificial, ya que pueden dañar su salud aún más que el azúcar.)

Cómo Eliminar Su Adicción por el Azúcar

Si usted tiene problemas de adicción por el azúcar y le cuesta mucho trabajo lidiar con los antojos, le recomiendo que pruebe las técnicas de psicología energética llamadas Turbo Tapping, que ha ayudado a muchas personas “adictas a la soda” a dejar su hábito por lo dulce, y debería funcionar para cualquier tipo de antojo dulce que tenga. Un par de trucos para dejar de tener antojo por el azúcar son:

  • Hacer ejercicio: Cualquier persona que haga ejercicio de manera regular sabrá que una cantidad significativa de ejercicio cardiovascular es una de las mejores “curas” para el antojo de la comida. Siempre me sorprende cómo mi apetito, en especial por lo dulce, disminuye dramáticamente después de hacer ejercicio. Creo que el mecanismo está relacionado con la dramática reducción de los niveles de insulina que suceden después de hacer ejercicio.
                                                                                     


  • Tomar café orgánico negro: El café es un potente antagonista de los receptores opioides y contiene compuestos como el cafestrol- que se encuentra tanto en café descafeinado como el café con cafeína- que puede unirse a los receptores opioides, lo que hace que bloquee su adicción por otros alimentos que liberan opioides.i iiEsto podría reducir dramáticamente el poder adictivo de otras sustancias como el azúcar.


Información extraída de : http://www.soymaratonista.com
                                    http://medicomoderno-noticias.blogspot.com
                                    http://espanol.mercola.com



viernes, 15 de febrero de 2013

Características de la Obesidad

                                                               

 La obesidad ha dejado de ser un problema exclusivamente estético o de belleza, ya que es mucho más grave de lo que se piensa.
Los estudios epidemiológicos que se han realizado, demuestran que en poblaciones latinoamericanas el 45% de los hombres y el 38% de las mujeres presentan algún tipo de obesidad o sobrepeso.
Todo este trastorno de carácter nutricional(nutrición), repercute en dolencias crónicas, tales como, la diabetes tipo 2, enfermedades cardiacas, hipertensión arterial y diversos tipos de cáncer.
Por otra parte, la enfermedad crecerá aún más, ya que el ritmo de vida actual no da tiempo para alimentarse de una manera sana y natural y por la facilidad de tener en cada esquina un lugar de comida rápida.
algunas características que puede presentar la persona es:
- insuficiencia respiratoria
- problemas gastricos                                                                                  
- falta de movilidad
- ansiedad
- etc                                                                   
                                                                                                           
El trastorno de la obesidad, también ha afectado notablemente a los niños, ya que en estudios realizados en países desarrollados como Estados Unidos y Europa él número de obesos se ha multiplicado (5,1 % en niños y 4,4 % en niñas) debido principalmente a un cambio de hábitos alimenticios, sobre todo en el consumo de grasas y una notable disminución en la actividad física (ejercicio).
Con respecto a los tratamientos de la obesidad (ginecología), siguen dando resultados insatisfactorios y esto de debe a estrategias equivocas y al mal uso de los recursos terapéuticos disponibles. Cabe señalar, que los costos económicos que origina este mal son elevados lo cual dificulta la mejoría de los pacientes.
Por todo lo anterior, es necesario un sistema multidisciplinario de profesionales que ayuden a las personas afectadas. Los especialistas que abarcan el tema de la obesidad, son principalmente, médicos, nutricionistas, psicólogos, profesores de educación física, entre otros.
Para concluir podemos decir, que la obesidad es un problema crónico de salud individual y pública que afecta a un número importante de personas y es responsabilidad de todos mantener una vida saludable, para que este trastorno alimenticio no se siga propagando.
 La obesidad está asociada a características que afectan directamente la calidad de vida del ser humano; dentro de esas características encontramos  la imagen corporal como una de las primeras alteraciones importantes en la persona puesto que generalmente las personas obesas perciben las partes de su cuerpo como irregularmente grandes lo que va acompañado de insatisfacción con su apariencia llevando a la persona a evitar ciertas situaciones con el fin de protegerse de un mundo que parece amenazante por la baja autoestima y expectativa de fracaso, protege de los riesgos de afrontar una vida laboral, social y afectiva pero a un alto costo emocional.

Otra característica de las personas obesas es la dificultad para identificar y otras veces expresar emociones lo cual lleva a comer en exceso como una posible estrategia mal adaptativa para manejar las  lo que podría convertirse en la pérdida del auto-control o de la propia regulación al momento de consumir alimentos. 

 En las personas obesas además se pueden identificar características de comportamiento es decir algunas actitudes que son fácilmente identificadas entre las personas que padecen este tipo de enfermedad dentro de las cuales se pueden destacar a personas derrotistas, desanimadas, desconfiadas, detallistas y descontentas. 

La obesidad afecta los aparatos y sistemas del 
organismo y desencadena un sin fin de sintomatología 
que va deteriorando las condiciones  del individuo 
como: 

Problemas cardiovasculares: Hipertensión arterial, 
Insuficiencia cardiaca, Infarto de miocardio y varices. 

1. Alteraciones metabólicas: Hiperglucemias, 
Diabetes Mellitus tipo II, 
Hipercolesterolemia.etc.
 
2. Problemas respiratorios: Aumento de la 
incidencia de catarros,  bronquitis crónica, 
neumonía y apnea nocturna.
  
3. Problemas osteoarticulares: pie plano, genu-
valgum, desplazamiento de la epífisis de la 
cabeza femoral. etc.
 
4. Problemas digestivos:  dispepsia gástrica, con 
acidez, flatulencia, digestiones pesadas, 
colecistitis y colelitiasis, Ulcera gastroduodenal, 
estreñimiento, con frecuentes hemorroide 
Insuficiencia pancreática.
 
5. Problemas gonadales: Alteraciones 
menstruales
  
6. Problemas cutáneos: Cianosis por estasis 
vascular y telangiectasias, estrías, rozaduras, 
maceración cutánea, caída de pelo, a veces 
hirsutismo, sudoración excesiva.

1. Problemas cardiovasculares: Hipertensión 
arterial, insuficiencia  cardiaca, infarto de 
miocardio y várices. 

2. Alteraciones metabólicas: Hiperglucemias, 
diabetes mellitus tipo 2, hipercolesterolemia, etc. 

3. Problemas respiratorios: Aumento de la 
incidencia de catarros, bronquitis crónica, 
neumonía y apnea nocturna.  

4. Problemas osteoarticulares: Pie plano, genu 
valgum, desplazamiento  de la epífisis de la 
cabeza femoral, etc.  

5. Problemas digestivos: Dispepsia gástrica,  
acidez, flatulencia, digestiones pesadas, 
colecistitis y colelitiasis, úlcera gastroduodenal, 
estreñimiento, hemorroides e insuficiencia 
pancreática. 

                                                                              

Por todos los problemas de salud que genera  la obesidad es muy importante que el personal de salud                                especialmente las enfermeras participemos en el control y seguimiento de los niños con obesidad, así como desarrollando acciones tendientes a la prevención de esta enfermedad. 

información extraída de:  
                                    http://www.saludactual.cl 
                                    http://www.hospitalgeneral.salud.gob

lunes, 11 de febrero de 2013

Tipos y Factores de la Obesidad


Atendiendo al Consenso SEEDO (2000), después de todo lo dicho a los sujetos se los clasifica en función del porcentaje graso corporal, cuando este está por encima del 25% en los varones y del 33% en las mujeres los podemos catalogar como personas obesas. Los valores comprendidos entre el 21 y el 25% en los varones y entre el 31 y el 33% en las mujeres se consideran límites.

    La OMS ha propuesto una clasificación del grado de obesidad utilizando el índice ponderal como criterio:


Normopeso: IMC 18,5 - 24,9 Kg/m2
Sobrepeso: IMC 25 -29 Kg/m2:
  • Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
  • Obesidad grado II con IMC 35-39,9 Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
  • Obesidad grado III con IMC >= 40 Obesidad grado I con IMC 30-34 Kg/m2
    En fechas posteriores la SEEDO (2007) además de la clasificación anterior añade la:
  • Obesidad de tipo IV (extrema) con IMC >50

Tipos de obesidad
  • Obesidad androide o central o abdominal (en forma de manzana): el exceso de grasa se localiza preferentemente en la cara, el tórax y el abdomen. Se asocia a un mayor riesgo de dislipemia, diabetes, enfermedad cardiovascular y de mortalidad en general. Consenso SEEDO (2000).

  • Obesidad ginoide o periférica (en forma de pera): la grasa se acumula básicamente en la cadera y en los muslos. Este tipo de distribución se relaciona principalmente con problemas de retorno venoso en las extremidades inferiores (varices) y con artrosis de rodilla (genoartrosis). Consenso SEEDO (2000).

  • Obesidad de distribución homogénea: es aquella en la que el exceso de grasa no predomina en ninguna zona del cuerpo. Consenso SEEDO (2000).
    Para saber ante que tipo de obesidad nos encontramos tenemos que dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de la cadera. En la mujer, cuando es superior a 0,9 y en el varón cuando es superior a 1, se considera obesidad de tipo androide.

    Clasificación de la obesidad

                                        
  • Hiperplástica: Se caracteriza por al aumento del número de células adiposas. (Bastos, González, Molinero y Salguero, 2005).

  • Hipertrófica: Aumento del volumen de los adipocitos. (Bastos, González, Molinero y Salguero, 2005).

  • Primaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad primaria representa un desequilibrio entre la ingestión de alimentos y el gasto energético (Bastos, González, Molinero y Salguero, 2005).

  • Secundaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad secundaria se deriva como consecuencia de determinadas enfermedades que provocan un aumento de la grasa corporal (Bastos, González, Molinero y Salguero, 2005).

Factores que causan obesidad

Existen tantos tipos de obesidad como factores pueden romper el equilibrio del organismo y causar sobrepeso. El naturópata Josep Masdeu describe las características de 8 tipos de obesidad. Menciona además, los tratamientos indicados en cada caso:


1.- Obesidad por factores genéticos:

Si en la familia hay familiares directos que padecen o sufrieron obesidad, nosotros tendremos una mayor predisposición a padecerla. Entre las características de la obesidad genética, la más importante es la variación de algún gen que causa resistencia a la insulina e influye en el control del apetito.Para tratarla se debe consultar con un profesional de la salud para que determine los valores hormonales, como es el caso de la tiroides o un reconocimiento genético más completo, para comprobar si hay algún desorden en algún gen.
El profesional te ayudará con una medicación adecuada y determinada según el problema. Deberás realizar una dieta hipocalórica, bajo control profesional y realizar una actividad física adecuada a tu estado de sobrepeso.
En casos especiales, hay tratamientos facultativos como cirugía de by pass gástrico o la banda gástrica ajustable, que son efectivos en casos de obesidad mórbida.
2.- Obesidad por factores metabólicos:
El metabolismo transforma la energía que hay en los alimentos que comemos en el combustible que necesitamos para movernos, pensar o crecer. Proteínas concretas del cuerpo controlan las reacciones químicas del metabolismo y todas esas están ordenadas con otros trabajos físicos. Estas reacciones hacen viable que nuestras células estén sanas y funcionen adecuadamente.
A lo largo de la vida de una mujer, los cambios fisiológicos más importantes se dan con la llegada de la menstruación al inicio de la edad sexual y la pérdida de esta, lo que comporta desarreglos hormonales y físicos que cambian tanto su cuerpo como el estado mental de la persona.
Si bien, como ya se ha señalado antes, a nivel psicológico uno de los que más afectan es el aumento de peso, puesto que influye muy negativamente en la percepción que la mujer tiene de si misma. Al haber un desajuste hormonal, también se descontrola la regulación y distribución de la grasa corporal, y el cuerpo asimila más lentamente los lípidos y lipoproteínas, por lo que se queman menos y se acumulan en mayor medida.
Por tanto, una de las alternativas para evitar este aumento de peso sería realizar una tratamiento de reemplazo hormonal, es decir, suministrar las hormonas de estrógenos que el cuerpo ya no produce para que se restablezca el equilibrio orgánico. Sin embargo, no todas las mujeres pueden recibir este tratamiento, ya que las que tienen tendencia a desarrollar cáncer de mama o de endometrio aumentan sus posibilidades de padecerlo.
3.- Obesidad por factores psicológicos:
Se ha investigado la existencia de una personalidad que incline, favorezca o determine esta enfermedad, existen obesos con y sin psicopatía, pero no hay un trastorno propio del obeso, pero estos sufren, diversos trastornos psicológicos respecto de personas no obesas.
Los profesionales como, nutricionistas, psiquiatras y psicólogos, intervienen cada vez más en este campo, debido a que la obesidad conlleva una problemática con importantes costos, tanto a nivel individual como social.
La imagen negativa del cuerpo, es un problema para muchas mujeres jóvenes obesas. Esto lleva a una inseguridad extrema y al malestar en determinados entornos sociales.
4.- Obesidad por factores socioculturales:
Obesidad, tabaquismo y alcoholismo son las tres enfermedades reversibles más importantes. La obesidad es el trastorno nutricional más común y que provoca más complicaciones que todas las deficiencias de vitaminas y minerales juntas además de ser el origen de otras enfermedades. El desarrollo tecnológico en su interés de satisfacer la demanda alimentaria, tanto en calidad, facilidades de transporte y rapidez de preparación, crean acumulaciones de nutrientes de forma desproporcionada al metabolismo humano y esto genera grasas.
5.- Obesidad por factores sedentarios:
Mirando 25 o 30 años atrás, muchas de las actividades se realizaban con esfuerzo físico, para ir a comprar, al trabajo o al colegio, íbamos caminando. Las labores domésticas se realizaban a mano. La vida actual ha traído muchas ventajas con máquinas que nos facilitan el trabajo y el transporte que permiten movernos fácilmente, o incluso eliminar la necesidad de movernos. También se han divulgado formas de ocio como la televisión, el ordenador o el chat, no requieren de esfuerzo físico y favorecen el sedentarismo.
6.- Obesidad por factores neuroendocrinos:
Implica disfunciones en casi todos los órganos endocrinos y en el sistema nervioso central, principalmente en la actividad hipotalámica. Estas alteraciones afectan principalmente a los ejes neuroendocrinos hipotálamo, hipofiso-adrenal, adipo-insular y al control hipotalámico, tanto del consumo de alimentos como del almacenamiento y gasto energético.
7.- Obesidad por medicamentos:
Cada paciente debe ser analizado en forma intensa antes de iniciar su tratamiento, lo que significa conocer en detalle su historia clínica, antecedentes mórbidos e historia alimentaria, además de un estudio de laboratorio que contenga parámetros bioquímicos, hematológicos, hormonales, cardiológicos, metabólicos y psicológicos. El uso de drogas en forma aislada no está justificado. Es imprescindible que los fármacos deban ser recetados por profesionales de la salud especialistas. Se debe hacer saber a las personas que el tratamiento “mágico” para la obesidad no existe y se debe hablar de tres categorías de medicamentos:
  1. Los que realmente son efectivos para el tratamiento de la obesidad, con suficientes estudios científicos que avalan su uso.
  2. Los que no sirven, por no haberse demostrado hasta ahora un efecto beneficioso.
  3. Los que son nocivos para el ser humano y cuyo uso está proscrito por sus efectos colaterales.
8.- Obesidad por dietas muy calóricas:
Para mantener durante mucho tiempo un dieta hipocalórica, ésta debe ser variada, equilibrada, agradable y adaptada a las condiciones individuales. La dieta hipocalórica debe estar adaptada a las necesidades calóricas de cada individuo, a su actividad física y estructurarse en forma equilibrada y variada de acuerdo a los hábitos y preferencias culinarias individuales.
El exceso de grasa que se acumula en la pared torácica puede hacer presión en los pulmones, provocando dificultad para respirar y ahogo, esto también puede perjudicar el sueño, provocando apnea del sueño.
La obesidad puede causar algunos problemas ortopédicos, así como dolor en la zona baja de la espalda y agravación de la artrosis especialmente en las caderas, rodillas y tobillos.
También son frecuentes los trastornos cutáneos. Las personas obesas tienen una superficie corporal escasa en relación a su peso, que les dificulta eliminar el calor del cuerpo adecuadamente, lo que les hace sudar más que las personas delgadas. Es frecuente la inflamación de los pies y los tobillos, debida a la acumulación de líquido.
Información extraída de: http://www.aperderpeso.com
                                       http://www.efdeportes.com
                                       http://www.tiposde.org

jueves, 7 de febrero de 2013

Prevención en la Obesidad

                                                    
Hoy en día la enfermedad de la obesidad es una epidemia que se expande y afecta a todas las edades. Esta situación preocupa ya a departamentos de salud de gobiernos que están desarrollando programas para prevenir la obesidad en municipios, escuelas y universidades.
   
Asimismo, medios de comunicación interesados en el tema hacen un llamado para que los padres enseñen a sus hijos a alimentarse de modo saludable, a evitar las comidas rápidas y a hacer ejercicio.

Obesidad por Comida Rápida

                                                            
A medida que se envejece, el metabolismo es más lento y también la habilidad de quemar calorías en forma efectiva. Después de los 50 años de edad los niveles metabólicos bajan en forma brusca. Por eso es tan importante saber cómo alimentarse para prevenir la enfermedad de la obesidad desde la niñez. 
 
La vida agitada de los adultos dificulta las rutinas de ejercicio necesarias para prevenir la obesidad. Los hábitos alimenticios saludables usualmente son víctima de la tentadora comida rápida o procesada. Las investigaciones en obesidad indican que perder peso a medida que entramos en la edad mediana es simplemente más difícil que en la juventud y en la infancia. Prevenir la obesidad, en última instancia, es más fácil que intentar perder los kilos extra más tarde.

Ejercicios para Adultos Mayores


                                                                
Permanecer activos es importante a medida que envejecemos. Caminar, nadar y otras actividades de bajo impacto pueden ayudar a mantener un peso adecuado. El entrenamiento de levantar pesas ayuda a mantener una masa muscular en niveles saludables.
 
Para los ancianos con movilidad limitada las clases de gimnasia en el agua pueden ser de ayuda. También existen programas de ejercicios que pueden practicarse sentados en una silla. Los problemas de salud y las necesidades de cada uno determinan qué y cómo hacer ejercicio. Todas las modalidades de ejercicio siempre deben ser discutidas con un profesional de la salud.
 
 
Consejos para la prevención
 
-Hay que prevenir educando ya al niño a la hora de comer, enseñando la composición de los nutrientes y el valor calórico de los alimentos.
-Es necesario también estimular la actividad física, evitando el sedentarismo.
-Si existe predisposición genética alimentar adecuadamente al niño.
-Prevenir las enfermedades que puedan derivar de esta obesidade.
-Cuidar el estilo de vida y la salud.
-Antes de intentar perder peso debe acudir a un especialista en dietética y nutrición, que le ayudará a llevar una dieta correcta y equilibrada para su salud.


Llevar un Diario de Comidas
                                                                
                                                       
Por supuesto, incorporar las rutinas de ejercicio en la agenda diaria es solo una parte de la prevención de la obesidad. Por más actividad que realicemos, esto no ayuda si se vive de comidas rápidas. Un diario de comidas es una buena manera de determinar qué cambios debemos hacer en los hábitos alimentarios. Registre todo lo que coma durante un mes, anotando la hora, el lugar y la cantidad. Haga una lista de todo lo que come y bebe, incluyendo refrigerios y vasos de agua.

A fin de mes, siéntese y fíjese qué debe cambiar para llevar una alimentación más saludable. ¿Está saltándose el desayuno? ¿Se prepara el almuerzo o come comida rápida? Las posibilidades son que aparezcan uno o dos malos hábitos. (Si no aparecen, ¡felicitaciones!, está en ventaja con respecto a la mayoría de la gente).

Ahora elija uno de esos hábitos y trate de cambiarlo. Cuando su nivel de azúcar en la sangre baje por la tarde y quiera comer algo, trate de reemplazarlo por un refrigerio rico en proteínas. Los refrigerios ricos en azúcar o carbohidratos lo hacen sentir mejor por un corto periodo de tiempo. Además, ellos alteran la cantidad de azúcar en la sangre tan rápido que después tendrá más hambre.

                                                           

Claves para crear hábitos saludables y prevenir la obesidad:
 
  • coma despacio
  • evite comprar comida procesada cuando vaya al supermercado.
  • limite el tiempo que mira televisión, usa la computadora y juega video juegos
  • limite las comidas rápidas y pida porciones pequeñas
  • mantenga al alcance de la mano frutas y vegetales para comer como refrigerios
  • no coma si no tiene hambre
  • no use la comida como recompensa
  • proponga juegos activos que impliquen correr. 

    Información extraida de:  http://www.cuidadosalud.com
                                                      www.emagister.com

lunes, 4 de febrero de 2013

Tratamiento para la obesidad

                                                                                                                                                                                                                     tratamiento-de-la- obesidad

El tratamiento de la obesidad es un tema complicado porque lo que funciona para un paciente puede no ser útil para otro. Una vez que se tienen en cuenta el estilo de vida de la persona, la genética, el peso y las enfermedades que la persona padece como factores relacionados con la obesidad, es fácil ver que el tratamiento debe adaptarse a cada individuo, y de ahí parte la dificultad en el tratamiento exitoso de la obesidad. Muchos programas de pérdida de peso que existen en el mercado presumen que todo el mundo es igual. 

Algunos tratamientos son:
  
  • Fijar objetivos realistas. 
  • Dietas hipocalóricas y consejos dietéticos (comer despacio, masticar bien, desayunar fuerte, realizar 5 comidas al día, dejar algo en el plato, comprar con el estomago lleno.
  • Dieta equilibrada: Hidratos de carbono 60% del total de la energía, grasas el 30% y proteínas alrededor del 15%, vitaminas, minerales, fibra y agua.
  • Intervenir en los factores psicológicos.
  • Educación familiar.  
  • Actividad física.
  • Evitar "dietas milagrosas".
  • Cirugía bariátrica en obesidad mórbida.
  • Cirugía estética.                                              

                                                                                                 tratamiento-obesidad
Cuando el tratamiento para adelgazar recurre al método quirúrgico, se supone que es una obesidad mórbida, donde fracasaron los intentos de tratamientos más conservadores. El tratamiento quirúrgico consiste en incidir en algún tramo del tubo digestivo tanto para dar sensación de saciedad, como para dificultar la absorción de ciertos alimentos.
'Para conseguir dar sensación de saciedad al paciente limitando la cantidad de alimento que ingiere se aplican las técnicas denominadas restrictivas, que consisten en reducir la capacidad del estómago. La clásica es la gastroplastia vertical anillada, en la que se reduce el estómago a unos 60 o 80 mililitros. Otra técnica restrictiva utilizada es la malla gástrica, que produce los mismos efectos que la anterior pero su ejecución es menos agresiva. Consiste en instalar en el estómago una malla que regula la cantidad de alimentos que ingiere el individuo. Finalmente hay que mencionar otro tratamiento para adelgazar que recurre a una cirugía más compleja: el by-pass gástrico consiste en reducir quirúrgicamente la capacidad del estómago creando un pequeño reservorio al que se conecta un intestino delgado recortado, al que a su vez se deriva el conducto que aporta los jugos gástricos que ayudarán en la absorción. Con ello se reduce la cantidad de alimento ingerido y se limita su absorción, de forma que el paciente termina adelgazando sin padecer crisis diarreicas.
  
                                                              Obesidad: causas
La frase “estar a dieta” quizás pueda resultar un obstáculo para bajar de peso. No se trata de “estar a dieta ahora”, sino de llevar una buena alimentación que nos permita tener una vida y un peso saludables a mediano y largo plazo. 

información extraida de:  http://www.cuidadosalud.com
                                             http://www.medicinayprevencion.com     
                                             http://www.saludalia.com